El pulgón (III): Control

0 comentarios  |  Posted on 5 abril, 2013 by Agrorganics en Control de plagas, Descripción de plagas

pulgón alcachofa Hoja de alcachofa con un ataque de pulgón. Una vez se retuerce la hoja, el tratamiento se hace muy difícil

En esta tercera entrega sobre el pulgón, hablaremos de cómo controlar la población de pulgón en caso de que ya hayamos detectado un ataque.
Para poder controlar ataques de pulgón en un cultivo, es imprescindible observar y detectar estos primeros focos. Como ya sabemos, los ataques de pulgón los encontraremos siempre en brotes tiernos y en forma de colonias, que irán creciendo hasta provocar daños importantes en la planta.
Por tanto, en el proceso de inspección nos fijaremos en las nuevas brotaciones, y sobre todo estaremos muy atentos a la presencia de hormigas. A menudo vemos antes el ir y venir de las hormigas que el propio pulgón. Esto es muy evidente cuando se trata de frutales. Debemos observar el tronco y seguir la procesión de hormigas. Ellas nos indicarán dónde se encuentra el foco del ataque.






Cuanto antes encontremos las primeras colonias y más pequeñas sean éstas, más probabilidades de éxito tendremos en su control. Sobre todo es muy importante llegar antes que las hojas del cultivo se curven, ya que entonces la entrada de tratamientos de contacto será mucho más difícil. Es lo que se observa en la fotografía.

¿Como actuaremos ante la detección de los primeros focos?

Como primera tarea, tendremos que evitar que dispongan de la asistencia y protección de las hormigas. En frutales y otros leñosas, poniendo una barrera física en el tronco solucionaremos el problema. Existen cintas encoladas que podemos poner en todo el perímetro del tronco que harán que la colonia de pulgón se quede desatendida, y las hormigas no se puedan dedicar a trasladarlos a otras partes de la planta. Hay que ser muy cuidadoso en la instalación de estas barreras, ya que las hormigas son muy hábiles en encontrar cualquier resquicio para franquearlas.

En segundo lugar, trataremos de evitar el crecimiento de la colonia. Comenzaremos con tratamientos localizados con jabón potásico, ya que es la herramienta menos agresiva de que disponemos y respeta la fauna auxiliar. Trataremos de forma localizada sobre la colonia mojando muy bien y fijándonos sobre todo en el reverso de las hojas. El jabón potásico "deshace" la cutícula blanda que protege el cuerpo de los pulgones. Pero que nadie piense que al día siguiente de una aplicación de jabón potásico encontraremos una montaña de pulgones muertos. Lo que estamos, aparte de provocar la muerte de muchos, es debilitarlos y no permitir que se reproduzcan de forma agresiva. Tendremos que hacer, por tanto, más de un tratamiento.

¿Y si eso no es suficiente?

En caso de tratarse de ataques que no hemos detectado a tiempo y que provocan pérdidas económicas, podemos recurrir a principios activos más agresivos. En agricultura ecológica estamos hablando, básicamente, de la azadiractina (Extracto de neem) y el pelitre (Piretrinas naturales concentradas provenientes de una variedad de crisantemos). Pero sólo deberíamos usarlos si no tenemos más remedio. Debemos saber que pueden afectar a la fauna auxiliar (sobre todo el pelitre) ya que a pesar de ser de origen natural, son insecticidas muy potentes.

¿Y el papel de la fauna auxiliar?

Ya se que muchos os preguntaréis cómo es que no mencionamos a los insectos beneficiosos que nos pueden ayudar a combatir el pulgón. No nos hemos olvidado, al contrario. La capacidad de la fauna auxiliar para contener ataques de pulgón es un tema sobre el que se ha hablado mucho y creemos que a menudo no se ha explicado bien. Es por eso por lo que no hemos hablado todavía, porque creemos conveniente dedicar todo un artículo entero del blog, que será la cuarta y última entrada de la serie dedicada a los pulgones.

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