La Tuta absoluta (II): Prevención y control

0 comentarios  |  Posted on 24 abril, 2013 by Agrorganics en Control de plagas, Tuta absoluta

captura masiva Tuta Absoluta con trampa de agua Capturas en una trampa de agua y feromonas

En el primer artículo sobre la Tuta absoluta conocimos su origen, comportamiento y biología. Explicamos que en agricultura ecológica su control es viable, y que siguiendo todo un protocolo de seguimiento podemos hacerle frente con garantías sin usar ni un solo insecticida de síntesis.
En esta segunda entrada explicaremos esta estrategia, basada en un serie de puntos que ya enunciamos y que ahora detallaremos.





1.- Fomentar la biodiversidad

Este punto es clave para la prevención y control de cualquier plaga en agricultura ecológica, pero en este caso es vital. Debemos procurar zonas refugio de fauna auxiliar, con la máxima variedad de plantas y procurando floraciones escalonadas. A menudo es tan sencillo como dejar crecer vegetación en los márgenes, tener cubiertas vegetales entre leñosas o dejar que las malas hierbas se asienten en los bordes de los caminos de la parcela.

Macrolophus_1 Adulto de Macrolophus pygmaeus

En el caso concreto de la Tuta absoluta, para su control biológico es imprescindible el papel de Macrolophus pygmaeus y Nesidiocoris tenuis, míridos depredadores de huevos y larvas jóvenes de la plaga.

Dittrichia viscosa (olivarda) o Parietaria officinalis (parietaria o hierba de muro) son malas hierbas muy comunes que actúan como refugio y para reproducción de estos míridos por tanto, plantas interesantes de conservar cerca de una plantación de tomateras. La primera se encuentra fácilmente en márgenes y campos en desuso, la segunda prefiere márgenes de piedra y muros con cierta sombra.





2.- Medidas culturales

En primer lugar, la rotación de cultivos. Tuta absoluta pupa en el suelo, por lo tanto, si acabamos de levantar un campo de tomate que ha sufrido Tuta y volvemos a plantar, en pocos días emergerán del suelo nuevas generaciones que atacarán el cultivo joven.

En segundo lugar, eliminar las hojas con galerías que encontremos, sobre todo al principio, ayuda mucho a controlar las poblaciones. Estas hojas se deben eliminar del cultivo, no las podemos dejar en el suelo.

3-4-5.- Monitoritzación de poblaciones, captura masiva y tratamientos.

Instalar una trampa Delta con feromona nos permitirá tener una visión objetiva del comportamiento de la población. Semanalmente se debe contabilizar los individuos que hemos capturado.

  • Mientras no encontramos adultos en la trampa el riesgo es nulo.
  • Cuando capturemos alguno esporádico, debemos empezar a estar muy atentos.
  • Ya tenemos un cierto riesgo de ataque. Es muy importante ir examinando el cultivo con atención para intentar saber si hay presencia de míridos. En caso afirmativo, sabemos que el incremento de población será más contenido.

    Observaremos el cultivo y eliminaremos todas las hojas y frutos atacados.

    Si se quiere, se puede instalar ya trampas de agua con feromona para ir eliminando individuos que puedan empezar a llegar al cultivo.

  • Cuando las capturas de tuta absoluta ya no son aisladas sino abundantes (hasta 30 individuos / semana) el riesgo ya es moderado.
  • Entonces ya debemos instalar las trampas de agua (si no lo habíamos hecho) y hacer algún tratamiento con Bacillus thuringiensis. No es necesario que sean semanales, pueden ser cada 10 o 15 días.

  • Cuando las capturas superen los 30 individuos/semana, el riesgo ya es muy alto.
  • Los tratamientos con bacillus thuringiensis se realizarán cada semana y si fuera necesario, reforzaremos el número de trampas de agua y vigilaremos siempre sus niveles. Continuaremos eliminando hojas y frutos afectados. Si vemos que el ataque tiene cierta virulencia y no se nos han establecido poblaciones de míridos depredadores, podemos hacer algún tratamiento con azadiractina entre los de Bacillus.

    Es importante mojar bien en los tratamientos. En el caso de Bacillus no debemos sufrir si gotea un poco, ya que es inocuo en el suelo. Lo aplicaremos a última hora de la tarde.

    Debemos tener en cuenta que cada campaña es diferente. Hay años en que no es necesario ningún tratamiento, la incidencia es muy baja y la fauna auxiliar es suficiente para contener las poblaciones. Pero el problema de la Tuta absoluta es que en años complicados puede provocar pérdidas muy importantes, ya que todo fruto atacado, aunque sea por una sola larva, provoca la pérdida total de valor comercial. A nivel doméstico, se puede eliminar la parte afectada y el resto del fruto es totalmente aprovechable.

    Ahora que ya conocemos la biología y sabemos cómo actuar, estemos atentos, hagamos el seguimiento y a ver que nos ofrece la temporada. Ojalá sean un año de pocos problemas y muchos tomates!

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