93 628 93 80 644 40 60 90 [email protected]

0Item(s)
0 Artículos Ver Carrito

No tiene artículos en su cesta de la compra.

Product was successfully added to your shopping cart.

Cultivar calçots

There have been 0 comments  |  Posted on 8 Agosto, 2013 by Agrorganics en Calçots, Cultivos

calçots

La calçotada es de esas tradiciones que traspasan fronteras porque conllevan una serie de valores comunes a todas las culturas. El compartir con amigos o familia una jornada alrededor de la mesa, pasando primero por el trabajo en equipo que representa su preparación, evoca unos sentimientos que probablemente nacen en lo más primario del ser humano. Es, en sí, una fiesta que cada vez gusta más y que llena de calidez y alegría los fríos mediodías de invierno.

Pero todavía puede ser más gratificante si comemos nuestros propios calçots recién cogidos el mismo día de la calçotada. Es por ello que intentaremos explicar en esta entrada la manera de cultivar calçots.

¿Pero qué son los calçots?

Los calçots son brotes de cebollas que se calzan durante su crecimiento (de ahí su nombre), lo que provoca que se estiren y se blanqueen. Calzar significa cubrirlos con tierra, y es una operación que debe hacerse varias veces durante el crecimiento.

Para su cultivo se parte de una variedad de cebolla dulce, conocida como cebolla blanca tardía de Lleida. Esta variedad tiene muy mala conservación y tiende a grillarse enseguida.

Se cosecha en el mes de junio / julio y se vuelve a poner a campo durante agosto y septiembre, según la zona y cuando queramos cosechar los calçots.

¿Dónde se pueden cultivar?

Para poder hacer calçots necesitamos tener otoños suaves e inviernos poco rigurosos. Pueden soportar heladas de poca intensidad. Estas condiciones se dan en todo el litoral y prelitoral mediterráneos.

Las cebollas para hacer calçots son una variedad de cebolla blanca Las cebollas para hacer calçots son una variedad de cebolla blanca

¿Ya tengo las cebollas, que debo hacer?

Para hacer calçots, abriremos unos surcos amplios, amontonando la tierra que vamos sacando a los bordes del surco, que usaremos para irlos calzando a medida que avanza la temporada.

El marco de plantación es de 50x30, es decir, surcos separados 50 cm entre ellos y cebollas situadas cada 30cm.

Llenaremos de agua los surcos y vamos poniendo las cebollas cada 30cm. Como la base del surco estará enfangado, al poner las cebollas aprovecharemos que el suelo está blando para hundirlas casi totalmente. Así nos aseguramos de que dispongan de humedad para grillar.

Una vez los tenemos en campo, nos quedan dos tareas: Regarlos (si no llueve en otoño) y calzarlos.

¿Se deben cortar las cebollas antes de ponerlas en el campo?

Esta es de esas cuestiones que genera controversia. Tradicionalmente se cortaba la parte superior de la cebolla, pero los estudios que se han realizado hasta ahora no han confirmado que esta práctica suponga un incremento de producción o calidad que compense la mano de obra necesaria para hacerlo.

La cosecha

Siempre hay matas que están más avanzadas que otras. Lo ideal es plantar para hacer más de una calçotada, y seleccionar del campo los que están a punto en cada ocasión. Dependiendo de la humedad del campo, arrancarlos puede ser un trabajo duro. Es ideal para ir abriendo apetito de cara al banquete que nos espera!

Deja un comentario