El pulgón (I): Biología

medium_261562647
Los pulgones pueden formar colonias muy densas

El pulgón es una de las plagas que requieren de más atención por la dificultad de control que presenta, así como por los daños que pueden causar a las cosechas.

Como debería ser norma en agricultura ecológica, enfrentarnos a una plaga pasa por un primer paso que nunca nos podemos saltar: conocer su biología y estudiar las interrelaciones que tiene con el resto de actores del ecosistema donde vive. Eliminar miles de pulgones no debe ser nuestro objetivo, sino evitar que se conviertan en plaga sabiendo cómo se comportan.

Breve descripción del pulgón

El pulgón es un homóptero de la familia de los áfidos. Hay docenas de especies, y pueden atacar la mayoría de plantas de interés agronómico, así como las ornamentales. Tienen un aparato bucal modificado en forma de estilete que insertan en los tejidos vegetales alimentándose de la savia.

Chupan grandes cantidades de savia, extraen sus nutrientes, y excretan el resto en forma de un líquido dulce que atrae hormigas y facilita la proliferación de hongos.

Atacan generalmente las partes más tiernas (nuevos brotes), donde los tejidos son fáciles de penetrar y la afluencia de savia es grande.

Los daños que provocan son el debilitamiento de la planta, por un lado, y por otro la propagación de enfermedades víricas, ya que en su saliva pueden sobrevivir los virus, que irán transmitiendo a cada planta donde se instalen.

Ciclo biológico del pulgón

El ciclo biológico de los pulgones es un poco especial y es importante conocerlo. Pasan el invierno en forma de huevos resistentes en el huésped primario, que eclosionan en primavera y dan lugar a las hembras fundadoras, que pueden ser aladas o no. Esto les permite, en el caso de las aladas, buscar huéspedes secundarios y esparcirse. Llegados a la planta de destino, se reproducen por partenogénesis (Rep. asexual) de forma muy rápida, dando lugar a poblaciones importantes en poco tiempo.

Al llegar el otoño, aparece una generación capaz de dar lugar, igualmente por partenogénesis, a machos y hembras. Esta descendencia se emparejará (Rep. sexual) y buscará un buen lugar protegido para hacer la puesta de los huevos de invierno, que quedan latentes para la siguiente temporada.

Es esta propiedad de reproducción asexual lo que hace temible esta plaga. Pensad que una generación partenogénica se puede completar en menos de tres semanas, con el añadido de que de cada pulgón nace otro (con reproducción sexual, sólo el 50% de la poblaciones, las hembras, darían lugar a otros individuos).

El papel de las hormigas sobre el pulgón

medium_5879640066
Los pulgones tienen un gran aliado: las hormigas

Por si su potencial reproductivo fuera poco, tienen otra arma muy potente. Establecen una relación de simbiosis con las hormigas, que han aprendido a comportarse como verdaderos pastores de pulgones. Los defienden de los enemigos naturales, y los transportan de planta en planta para que siempre dispongan de alimento y las poblaciones puedan crecer. A cambio aprovechan el líquido azucarado de rechazo de los pulgones como alimento. Como en toda relación simbiótica, todos contentos.

Conocer su ciclo biológico y las relaciones que establecen nos permitirá dotarnos de herramientas para controlarlos. De esto hablaremos en la próxima entrega sobre los pulgones
photo credit: elvis_payne vía photopin cc

photo credit: BlueRidgeKitties vía photopin cc

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *