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Cubiertas vegetales en agricultura ecológica

There have been 0 comments  |  Posted on 27 septiembre, 2019 by Carlos Heredia en Abonos, Abonos verdes, Frutales, Malas hierbas

Cubierta vegetal en vergel ecológico

El uso de cubiertas vegetales en el manejo de fincas ecológicas de frutales, vid o olivar (leñosas) es una técnica cada vez más extendida. Son muchos los beneficios que se obtienen, que compensan sobradamente la inversión en semilla y trabajo que comporta la implantación de la cubierta.

Las fincas de frutales de agricultura ecológica tienen la particularidad de que se plantan normalmente en filas, y se dejan calles para el paso de la maquinaria. Estas calles no deben ser un mero espacio de tránsito, sino suelo vivo que alberga biodiversidad y bajo el cual se desarrollan los sistemas radiculares de nuestros frutales. Son las reservas de agua y nutrientes que utilizarán nuestros árboles, por lo que debemos invertir en su correcta gestión y protección.

 

 

Beneficios de las cubiertas vegetales en agricultura ecológica

Son muchas las ventajas de una cubierta vegetal. Las más importantes son:

  • Proteger el suelo de la erosión.
  • Evitar la proliferación de malas hierbas que están esperando las primeras lluvias para instalarse de nuevo en nuestra finca.
  • Ofrecer refugio a insectos beneficiosos y aumentar la biodiversidad. Es la garantía de no tener ataques virulentos de plagas.
  • Aumentar la infiltración del agua de lluvia disminuyendo la escorrentía. Tendremos más agua en las capas profundas del suelo y resistiremos mejor épocas de escasez de agua.
  • Aumento de nutrientes (fertilidad química) mediante tres vías:
    1. Bombeo de nutrientes de capas profundas del suelo mediante sistemas radiculares profundos (especialmente crucíferas)
    2. Fijación de nitrógeno atmosférico por parte de las leguminosas
    3. Aprovechamiento de nitrógeno disponible susceptible de lavarse e infiltrarse a niveles freáticos con las lluvias del invierno.(especialmente gramíneas)
  • Aumento de la materia orgánica del suelo una vez incorporemos las semillas para la cubierta vegetal. Así se fomentan procesos de humificación.
  • Posibilidad de practicar el majadeo o redileo si se dispone de ganado propio o en asociación con ganaderos de la zona.

 

¿Qué es mejor, las cubiertas vegetales o el suelo trabajado?

Hay cierta discusión sobre si es mejor una el manejo del suelo mediante cubiertas permanentes y no laboreo o la gestión tradicional de trabajo del suelo.

Como siempre, no hay una receta que funcione igual para todas las situaciones. La calidad de nuestro suelo, la disponibilidad de agua, o incluso la maquinaria de la que disponemos puede modular las ventajas o inconvenientes de una solución o otra.

Y también hay que tener en cuenta que generalmente en los puntos medios esta la solución óptima. Si se dispone de la maquinaria adecuada para trabajar entre las líneas, muchas veces la mejor opción es tener cubierta permanente en calles y hacer un trabajo muy cuidadoso y razonado entre líneas. Para ello deberíamos disponer de maquinaria específica como las intercepas o las gradas rotativas de eje vertical.

Con este sistema de cubierta perenne en calles y trabajo entre líneas compactaremos mucho menos las calles con el pase de maquinaria y podremos gestionar la mineralización, el desherbado y la disponibilidad de agua cerca de los sistemas radiculares.

Pero a modo de resumen, nuestra opinión es que siempre que no haya algo que técnicamente lo haga inviable, las fincas de frutales ecológicos deben estar vivas, con cubierta y biodiversidad.

Tipos de cubiertas vegetales

Cubierta vegetal en calles Cubierta vegetal en calles

Ya hemos analizado los beneficios de las cubiertas vegetales, y ya estamos decidios a implantar una. Para hacerlo, primero debemos conocer los dos tipos principales que existen, así como cuál se adapta mejor a las particularidades de nuestro cultivo, climatología, suelo o preferencias de manejo.

Básicamente se habla de dos tipos de cubiertas vegetales en lo que a su duración en el campo y su gestión se refiere. Y cada una de ellas tiene sus ventajas e inconvenientes. Es importante conocerlas para que la inversión en semilla y el esfuerzo de siembra nos de el resultado esperado.

¿Qué diferencia hay entre una cubierta vegetal perenne y una anual?

Principalmente la diferencia radica en su duración en la finca. Una cubierta vegetal anual se acaba incorporando antes del verano, teniendo que repetir el proceso de siembra en otoño.

Las especies aptas para una cubierta anual serán aquellas que tengan una rápida implantación y que sean capaces de dar una gran cantidad de biomasa en una temporada.

Las especies para cubiertas perennes nos deben aportar otras características. Deben ser capaces de agostar, o de pasar la temporada de verano en formas resistentes que permitan rebrotar en otoño. Y por otro lado, se busca también que tengan capacidad de resembrar. Eso es, producir semilla viable que colonice las zonas que puedan quedar despobladas. Finalmente, y para economizar el número de siegas, las especies aptas para cubiertas vegetales deben tener un desarrollo vegetativo moderado.  No buscamos una gran producción de biomasa, sino una cobertura homogénea y que nos de poco trabajo.

Así, pasado el verano reverdecerá la cubierta sin tener que volver a sembrar ni trabajar el suelo.

Llegados a este punto, se puede plantear una pregunta evidente. Si las cubiertas vegetales anuales se siegan e incorporan a finales de primavera, que las diferencia de un abono verde? Y la pregunta es muy pertinente.

¿Y cuáles son las diferencias entre una cubierta vegetal y un abono verde?

Con lo que sabemos hasta ahora, podemos afirmar que los beneficios de una cubierta vegetal y un abono verde son casi los mismos. Y es totalmente cierto. Pero si las estudiamos a fondo, aparecen diferencias cuando establecemos prioridades

Abono verde de veza y avena

En una cubierta vegetal, el primer objetivo es una buena implantación y competencia con las malas hierbas. Por eso la composición es mucho más rica en especies, para promover la competencia y la rapidez de implantación. Al tener variedad de especies el conjunto se adapta mejor a las condiciones que se puedan dar en la fase de establecimiento.

En cambio, en un abono verde buscamos maximizar los efectos de una combinación concreta de especies. Podemos buscar el aumento de la fertilidad química con leguminosas, o activar una tierra pobre y pesada con crucíferas, o bien queremos mullir con gramíneas. Es decir, buscamos efectos concretos. Vendría a ser como comer más sano (cubierta) o hacer una dieta hipocalórica para adelgazar (abono verde). Y en los dos casos, la mayoría de alimentos que nos eliminarán o incorporaran serán casi los mismos.

Y finalmente, tenemos el factor duración. Los abonos verdes se usan , por ejemplo, para preparar una finca que se tiene que plantar de frutales o para gestionar la fertilidad de una huerta. Es decir, tenemos un tiempo disponible y un propósito. En una cubierta vegetal Anual buscamos la máxima duración y producción siempre que no entre en competencia hídrica con nuestro cultivo. Finalmente también incorporaremos la biomasa resultante, pero ese no era el principal objetivo.

Todo lo que hemos visto se traduce en una selección diferente de especies y variedades en las formulaciones y unas proporciones determinadas. Si quereis hacer una cubierta vegetal anual o perenne, en agrorganics disponemos de formulados ya preparados. Pero también tenemos la semilla sola, para que podáis realizar vuestras propias combinaciones.

¿Cómo sembrar una cubierta vegetal?

Época de siembra

Como ya hemos anticipado, la mejor época para implantar una cubierta vegetal es aprovechando las lluvias desde finales de Agosto hasta primeros de Noviembre en función de las zonas. Hacerlo en la época adecuada es muy importante para tener éxito.

Preparación y siembra

Normalmente se hacen los pases necesarios de rotovator o motoazada hasta conseguir eliminar las adventícias y dejar un buen lecho de siembra.

La siembra la realizaremos con sembradora (si disponemos) o bien siembra a voleo manual. Debemos llevar la semilla a 1-1,5cm de profundidad, cosa que podemos hacer con rastrillo o con una nueva pasada de rotovator. Es muy conveniente compactar ligeramente de algún modo (con rodillo o con herramienta manual) para asegurar un buen contacto de la semilla con la tierra.

Riegos

Lo ideal es hacer la siembra en tempero, eso es, con un nivel óptimo de humedad en el suelo. Pero si no hemos tenido lluvias, tendremos que hacer un riego justo tras la siembra, y luego, en función de las pluviometria, podemos tener que realizar algún riego más para favorecer la implantación.

¿Y cómo gestionar nuestra cubierta vegetal?

Mientras no nos moleste para la gestión del cultivo podemos dejarla crecer libremente.

Tras la siega, se puede dejar como acolchado

En función del clima, de la calidad de la implantación, de la fertilidad de la finca, de las lluvias o de los meses de los que disponemos, podremos realizar una o varias siegas. Cuando se acerque el verano actuaremos diferente en función de si nuestra cubierta es una cubierta vegetal perenne o bien es anual. Si es una cubierta anual, podemos hacer dos cosas. O bien incorporar la biomasa acumulada mediante labores superficiales y progresivas, o bien promover la humificación dejando la biomasa en superficie o incorporada muy ligeramente a modo de acolchado de protección.

Si es una cubierta perenne, segaremos la cubierta a pocos centímetros del suelo para que agoste y no interfiera en los trabajos del cultivo ni entre en competencia hídrica con el mismo.

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